Contamos con un colectivo de personas voluntarias que, desinteresadamente colabora con la entidad, contribuyendo a mejorar el resultado de nuestra actividad. Desde 1994, el trabajo esmerado de búsqueda y apoyo a este colectivo ha dado sus frutos. Así, progresivamente se ha ido aumentando el número de voluntarios, y en este empeño se continúa, con el objetivo siempre de mejorar la calidad de vida de nuestras personas tuteladas.
LOS VOLUNTARIOS- DELEGADOS TUTELARES
Un grupo de personas dinámico, comprometido, formado y reconocido socialmente. Dedican parte importante de su tiempo y muchos esfuerzos a facilitar la integración de las personas que tutelamos, e intentar ser un referente para las mismas.
La relación entre las personas voluntarias y aquellas que la Fundación tutela, es cercana, cordial y beneficiosa para todos y todas. Nuestra filosofía establece que, tanto Voluntarios como Tutelados, disfruten de la relación personal que mantienen de forma individualizada, con el fin de enriquecer su dimensión emocional. Comparten situaciones de ocio integrador, reflexiones personales, fiestas familiares... Todo aquello que comparten dos personas en una relación en la que el cariño y la buena sintonía son ingredientes fundamentales. El grupo de voluntariado, ha sido galardonado con numerosos premios, entre los que destacamos, el premio Utopía otorgado por la Diputación Foral de Bizkaia y el premio Solidaridad, otorgado por la Fundación Antonio Menchaca de la Bodega.
OTRO VOLUNTARIADO
También, dentro del colectivo de Voluntarios de la Fundación, un grupo de profesionales liberales aportan sus conocimientos y/o sus servicios sin ánimo de lucro.